El movimiento de las Junior Empresas comenzó en Francia en 1967, pero no llegó a España hasta 1986. La evolución desde su creación hasta que llegó a nuestro país no ha sido elevada. En España se ha mantenido la misma postura desde entonces, es decir, crear asociaciones íntegramente gestionadas por estudiantes universitarios al mismo tiempo que desarrollan sus estudios, con el fin de ser algo complemento a la información dada en la carrera para ponerlos en práctica y adquirir así experiencia profesional.

Resaltar que las Junior Empresas son asociaciones sin ánimo de lucro en donde los ingresos que se obtienen por la realización de alguno de sus servicios se reinvierten en la propia Junior Empresa con diferentes fines, como mejorar su infraestructura o para la organización de cursos y seminarios que complementen la formación de sus asociados.
Las Junior Empresas al estar ubicadas en las distintas Universidades de España, reciben asesoramiento técnico por parte de éstas con lo que garantiza la calidad de los proyectos de dichas Junior Empresas.